Archivo de marzo, 2008
L.A. Pascua, último día
30 mar
Después de flojear una vez más toda la mañana, acompañe a Pam a la boda de un amigo de su Primo.
Su primo es director de cine, se llama Alejandro Gómez Monteverde, y en el 2006 su película Bella ganó el Peoples Choice Award del Festival Internacional de Toronto. Esta pelicula si no me equivoco está próxima a estrenarse en México, ya que sepa más les aviso que onda. Alejandro se casó con la guapísima Ali Landry, quién es actriz y además en 1996 fue Miss Louisiana y representante Miss Estados Unidos en Miss Universo. Juntos ya tuvieron una preciosa hija hace 7 meses si no mal recuerdo.
El amigo casado fue Pepe, quien creo que esta ahorita escribiendo la que será la próxima película de Alejandro. La boda bonita, poca gente, sencilla pero bien. A la recepción en casa de Alejandro sólo pude quedarme un rato porque tenía que agarrar el avión de regreso a México, pero bien, nos dieron tacos y el ambiente muy agradable, puros amigos.
De ahí al aeropuerto y tras una muy triste despedida se acabo mi semana de vacaciones en Los Angeles, ahora a esperar a que acabe Abril, ya que seguramente regresaré para ir al festival de Coachella.
2005 Brander Sauvignon Blanc, Santa Ynez, California, USA
29 mar
Otro buen vino de California; primero que pruebo del valle de Santa Ynez y no me decepciona para nada. Lo compré principalmente por el precio (US$18) y por la curiosidad de probar un vino de esta región.
El vino resulta menos frutal que el Margarett's Vineyard que ya había reseñado aquí, tendiendo más a los cítricos. Mucho limón en el olor y el sabor, se nota la barrica en roble francés que lleva sólo una porción de las uvas utilizadas para producir este vino. Un final totalmente cítrico con el post salivado que activa la acidez de este vino.
Un vino con algo de complejidad, pero sin dejar de ser fácil para cualquier consumidor. Este vino si no lo recomiendo sólo, pero quesos fuertes ayudarán a alzar sus propiedades.
En lo personal me gusto mucho, me pareció un buen vino y con un sabor muy diferente a otros Sauvignon Blanc, y dado que su precio no es muy elevado, creo que es una muy buena opción.
2006 Sofía Blanc de Blancs, Niebaum-Coppola Estate, California, USA
29 mar
Este vino espumoso lo abrí para festejar mis 5 años de noviazgo con Pam.
Según me platico el vendedor, este vino lo producen en los viñedos de Niebaum, que ahora son propiedad de Francis Ford Coppola, pero decidió mantener el nombre anterior que ya gozaba de cierta fama.
Es un vino espumoso muy gentil, perfumado con cítricos, durazno y un poco de pera. El sabor frutal tiende al melón y la lima, y tiene un final refrescante y vibrante gracias a las burbujas.
Muy buen vino, perfecto para celebrar una ocasión especial; la botella y etiqueta son muy bonitas, y viene envuelta en papel celofán rosa que le da un toque más romantico. Considerando su accesible precio de US$17, es escelente opción para cuando se necesita de algún vino espumoso.
L.A. Pascua, Día 8
29 mar
Nada que contar; todo el día en la cama flojeando y viendo la tele…. lo siento, son mis vacaciones y realmente no había descansado mucho =)
Cena de aniversario: Katsuya en Brentwood
28 mar
Katsuya en Brentwood
11777 San Vicente Blvd.
Los Angeles, CA 90049
El Katsuya de Brentwood es uno de los restaurantes de moda en Los Angeles, segundo del chef Uechi Katsuya, uno de los más afamados en cuanto a comida oriental.
El diseño del lugar corrió a cargo de Philipe Starck, que es uno considerado el mejor diseñador en cuanto a restaurantes hoteles y residencias de gran lujo, entonces, desde la llegada la experiencia se vuelve placentera.
Hice reservaciones para las 9:30 y no hubo que esperar más que 2 minutos más para que nos asignaran mesa. Desde el valet parking, siguiendo con las hostess y luego nuestro mesero, todos nos estaban tratando muy bien de inicio.
El lugar un poco ruidoso debido a que estaba completamente lleno, y a los gringos les gusta eso de ser ruidosos en sus conversaciones.
El menú muy extenso, por lo que decidí pedir el OMAKASE, que es un menú de degustación de siete tiempos, con un poco de todo lo que el chef Katsuya considera lo mejor de su cocina.
Creo que el pedir el OMAKASE, que cuesta US$90 y es para sólo una persona, influyo en que el trato de nuestro mesero fuera completamente excelente, y no sólo él, sino que un par de meseras mas y el garrotero siempre estuvieron pendientes de lo que necesitaramos.
En general puedo asegurar que ha sido una de las mejores cenas de mi vida, con una de las mejores cocinas que he probado y la mejor compañía del mundo en una gran ocasión.
A ver si me acuerdo de todo lo que comí…
Empecé con un cono raro, estilo barquillo de harina de arroz me parece, relleno de alguna combinación de pescado con algo más; rico, diferente, presentado perfectamente, clavado en una maceta lena de ajonjolí.
Luego me trajeron un salmón con caviar; eran rollitos de salmón rellenos de cebolla y un poco de crema y con caviar encima, todo sobre una rebanada de pepino. Perfecta la combinación de salmón con caviar, resaltaban los dos sabores, y en general un plato muy muy muy rico.
Creo que después me tocó el plato de brochetas a la plancha… 2 de camarón, 2 de unas albóndigas de pollo y 2 de algo más, creo que de res Kobe, todo acompañado por unos espárragos a la plancha muy buenos. El camarón delicioso, las albóndigas raras, en general buen plato.
Luego llegó el plato estelar… filete de res Kobe con Foie Gras en salsa de vino de ciruela con soya…. Una delicia. Eran dos rebanadas de foie gras (hígado de ganso) sobre filete de res Kobe y todo con la salsa de vino de ciruela con soya. Creo que es uno de los platos más ricos que he probado en mi vida o por lo menos últimamente, eso es seguro. El filete de res Kobe es de la mejor carne que puedan imaginase… las reses de Kobe además de una alimentación especial que incluye sake y cerveza, reciben masajes especiales que hacen que la grasa se distribuya de cierta manera en la res; el resultado de todo esto es la carne más tierna y suave que hayan probado, libre de grasa y con muchísimo sabor. El hígado complementaba la res con aún más sabor y la salsa ya hacía que el plato fuera un exceso, demasiado bueno para creerlo.
De ahí me llevaron una langosta confeti, que creo que fue lo que menos me gustó de la noche. El plato era una cola de langosta bastante generosa, y también una tenaza igual grande, con una parte de la carne al descubierto y todo como capeado con una mezcla de tiritas de harina de arroz y algas marinas fritas (estilo serpentinas más que confeti). La langosta era una buena porción y estaba excelente, perfectamente cocinada, en su punto, pero el confeti demasiado grasoso y mucho a mi gusto.
Acompañaron el confeti con un vasito de una sopa que básicamente era un gazpacho con algo de ostión, otra cosa rara que no supe que fue pero le daba buen sabor y algo también picante; un gazpacho rico y diferente aunque sólo fueron 3 traguitos.
El último plato fue sushi en su versión clásica, no los rollos a los que estamos acostumbrados sino el trozo de pescado crudo sobre un bloque de arroz, una pieza de Salmón, una de Atún, una de Robalo, una de Anguila, una de algo más que no estoy seguro de que pescado era, y dos de pasta de sobre arroz crujiente. El mejor sushi de mi vida, el corte de los pescados era perfecto y estaban tan frescos como si los acabaran de sacar del agua. Como en los platos anteriores se notaba la calidad de los ingredientes y de la gente que prepara los platos, impecable y una vez más perfectamente presentado.
Los últimos 3 platos los acompañé con un vaso de Kim Crawford Sauvignon Blanc, de Marlborough, Nueva Zelanda 2006. El vino me pareció muy bueno, mi primer acercamiento a los vinos de Nueva Zelanda y fue sumamente placentero. Con un color que tiende al verde, los aromas que dominan son frutas tropicales y un poco de limón. Ya en lo sabores hay toronja y manzana, y en general es un vino muy seco y bastante rico.
Y ya de postre me llevaron una selección de sus postres que incluía un pastel de queso con salsa de fresa, un creme brule con un poco de chocolate y nuez, trozos de fruta (fresa, melon, pera) con chocolate y una especie de gomita (si, como las gomitas de dulce de la tienda) rellena de helado, la mitad de helado de jengibre y la mitad de helado de wasabi. El pastel de queso común y corriente pero muy bien hecho, las frutas con chocolate igual, el creme brule delicioso, diferente a la preparación clásica y los helados más que buenos. El helado de wasabi era algo que no me imaginaba y resulto delicioso, perfecto para terminar la cena.
Recomiendo ampliamente este lugar, el lugar es muy bonito, la comida es excelente, con ingredientes de primera y platos muy bien logrados; sin ser cocina muy compleja logran sabores maravillosos. El personal de lo mejor, muy atentos y el servicio bastante rápido. Los precios no se me hicieron altos considerando que sólo de lo mío fueron poco más de 100 dolares y que Pam pidió unas brochetas de pollo, un rollo de sushi y una sopa además de 3 refrescos y en total fueron 130 dólares, así que creo que si no hubiese pedido el OMAKASE, seguro la cena hubiese quedado en menos de 70 dólares por los dos…. suena mucho para México, pero créanme que en Los Angeles no se puede comer por menos de eso en un restaurante decente.
L.A. Pascua, día 7
28 mar
Una vez más me sentí medio mal, no se me ha curado la gripa gracias al tremendo sol acompañado de helados vientos, así que me encerré todo el día para prepararme para la cena.
Antes de la cena pase a comprarle una iBook al buen Agus, que me la había encargado.
Hoy cumplimos Pam y yo 5 años de novios, y pues había que festejarlo con una buena cena. Pam escogió el Katsuya de Brentwood del cual ya les platicare al rato.
Realmente no hice nada más en todo el día, pero la reseña de la cena servirá para que entiendan que gran día fue hoy.
Wolfgang Puck Cafe
27 mar
Decidí cenar con mi novia en este lugar ya que tiene atrás el nombre de uno de los mejores y más conocidos chefs/restauranteros del mundo.
El Spago de Beverly Hills es la bandera de Puck, su restaurante más conocido y parece que el mejor. Yo pensaba llevar mañana a Pam a festejar ahí nuestros 5 años, pero escogió otro restaurante y pues ahora aproveche para ver que tal era la cocina de Wolfgang Puck, aunque sea en su versión más comercial, un café dentro de un mall.
Empezamos compartiendo un Chicken Satay (US$8.95), brochetas de pechuga pollo marinadas y asadas, con salsa agridulce medio picante para acompañarlas. Buenas, nada fuera de lo normal, mejor la salsa que el pollo.
Mi plato fuerte y único de la noche fue el Salmon Teriyaki con Jengibre (US$18.95); un filete de salmón un poco chico preparado a la parrilla, sobre una cama de mucho pure de papa al ajo y con la famosa salsa teriyaki de jengibre del chef Puck. El salmón estaba bien preparado, en su punto, como mantequilla; el pure de papas de los mejores que he probado en mi vida y la salsa teriyaki con jengibre una delicia. en conjunto el plato se sentía un poco separado, como que le faltaba integrar los sabores, pero tras revolver el pure con toda la salsa y combinar cada trozo de salmon con un poco del menjurje, fue un plato muy bueno la verdad.
Acompañé la cena con una copa de Cavit Pinot Grigio (US$8), vino italiano de la casa de Italia preferida por los americanos. Un vino seco con un sabor frutal, bastante ligero y bien equilibrado. Creo que no fue la mejor selección para el plato, pero recuerden que quiero probar todos los vinos posibles. Hubiese quedado mejor con algo más cremoso, una pasta tal vez.
Buena cena, buen servicio pero muy apresurado todo; se notan las ganas de servir lo más rápido posible para desocupar las mesas (incomodas) y vender lo más posible.
L.A. Pascua, día 6
27 mar
Pase todo el día en el museo Getty de Los Angeles.
Increíble museo, otra maravilla arquitectónica de Los Angeles, grandes vistas de la ciudad y además muy buenas colecciones en exhibición.
El museo es gratis, sólo hay que pagar el estacionamiento (US$8), y de ahí te llevan en una especie de metro, un metro que corre al aire libre, desde las faldas del monte en el que está hasta la cima (unos 250 metros arriba de la ciudad de Los Angeles).
Una vez arriba, ya estás ahora sí en el museo en sí, el cual la verdad no me dio tiempo de recorrer completo. Son varias salas, y soy muy clavado en los museos, me encanta ver con atención todas y cada una de las piezas, y leer todo lo que haya que leer.
Cometí el error de empezar por la colección permanente dónde lo mejor fue Van Gogh. Degas, Rubens, Monet, Manet, Van Dyck y un par más que ahora no recuerdo, pero ya que suba las fotos les platico más. Al final, con prisa hice una de las exposiciones temporales que era de la fotografa mexicana Graciela Iturbide. y un cacho de la de video que tenían.
Muy muy padre todo en el museo.
Recogí a Pam en su trabajo y nos fuimos a Universal Studios la idea era cenar en el Bubba Gump, restaurante especializado en camarones que toma su nombre de la compañía camaronera que funda Forrest Gump en la película del mismo nombre. Pero llegando me encontré con que había una cafetería de Wolfgang Puck, uno de los más renombrados chefs a nivel mundial, así que comimos ahí y se acabó el día.
L.A. Pascua, día 5
26 mar
Luego de regresar de dejar a Pam en el trabajo, me di un regaderazo y abrí la botella de Margarett's Vineyard, por aquí está la “reseña”; así le voy a llamar porque no soy experto en la cata de vino, no tengo estudios en eso ni nada parecido, simplemente me gusta mucho el vino y pues les platicare lo que me parezcan los vinos que vaya probando.
Por ahí del medio día me fui a Downtown LA, a pasear por el centro de esta enorme ciudad.
Llegue directo al Walt Disney Concert Hall casa de la Filarmónica de Los Angeles y maravilla arquitectónica del canadiense Frank Ghery.
Aunque no era hora de escuchar a la Filarmónica, fui ahí sólo por puro placer arquitectonico. Me metí al audio-tour sólo para poder entrar y escaparme para tomar todas las fotos posibles de tan majestuoso edificio.
Esta obra de Ghery es todo el estilo del Guggenheim de Bilbao, España, pero cabe señalar que aunque se construyó despúes, el proyecto fue concebido previamente por el arquitecto, es decir, primero planeó el Disney Concert Hall y despues el Guggenheim. A ver si luego tengo tiempo para subir las fotos y hablar más del inmueble.
Luego quería entrar al MOCA, el museo de arte contemporaneo, pero no me fije que cerraba los miércoles.
Estuve ahi paseando por el centro un buen rato, tomando fotos de los rascacielos y todo el rollo y pase también al edificio de la división de transito de Los Angeles. el CALTRANS es otra maravilla arquitectónica de Los Angeles, y un orgullo nacional que le valió a Thom Mayne el premio Pritzker de arquitectura.
Muy chistoso caminar por Brodway y sentirse en pleno centro de la ciudad de México; comercio ambulante, todo en español, ropa pirata y las famosas tiendas de aparatos de sonido, luces y todo eso sonando a todo volumen banda mexicana.
Pase por Pam y fuimos a cenar al In-n-Out de Westwood; In-n-Out es una de las cadenas de hamburguesas con más tradición en Estados Unidos, y luego de probarlas, definitivamente la hambuerguesa más rica de las grandes cadenas (McDonals, Burger King etc.).
Westwood es otra de las zonas de Los Angeles que rompen con la ciudad, sería algo estilo la Condesa en el DF, logicamente con arquitectura totalemente diferente, pero llena de jóvenes, restaurantes y bares ya que está justo al lado de la Universidad de California.
Buenos lugares y tiendas, tan es así que en la hora que estuve ahí, estacionados en la calle había puros coches elegantes (BMW, Mercedes, Porsche), entre ellos 2 Rolls Royce, 2 Ferraris y 2 Lamborghinis.
2006 Margarett’s Vineyard Chardonnay, California, USA
26 mar
Excelente vino considerando su precio de US$6.99 (80 pesos con impuestos); recomendación directa del vendedor de K&L que me dijo que era de lo mejor que tenían en cuanto a relación precio-calidad.
Un vino muy frutal pero cítrico, dominando la pera tanto en el aroma como en el sabor, acompañado de un poco de manzana. Chistoso que la pera no me guste, pero en los vinos creo que es uno de los sabores que más me atraen.
Según me platico el vendedor, lo que hacen para producir este vino tan barato y de tan buena calidad, es que compran uvas de las regiones más baratas de California (me imagino pero no estoy seguro que de Monterrey, Santa-Ynez y Santa Barbara), y hacen una mezcla de Chardonnay que pasa un periodo muy corto en barrica.
Ese poco tiempo le da el toque justo de especias al final al momento de la cata, nada pesado, prácticamente imperceptible, pero justo para equilibrar lo dulce y acido que predomina en el vino.
Es el primer vino que documento en el blog, así que no me voy a atrever a empezar a poner calificaciones, pero en verdad lo recomiendo ampliamente, un muy buen vino de batalla que puede acompañar perfectamente casi cualquier pescado, pasta o ensalada. En la playa o en climas cálidos, este vino sin acompañamiento será más que refrescante en lugar de una cerveza. Muy bueno para botanear al con un poco de queso Brie.
Lástima que aca en México no podrán encontrar este vino, ya que es embotellado especialmente para la tienda K&L.