Vinos
2004 Monte Xanic Syrah Edición Limitada, Valle de Guadalupe, México
19 abr
El jueves fue un día pesado, y en la noche, ya harto del trafico de la ciudad y del cansancio acumulado a lo largo de la semana, me lance a conocer el nuevo departamento de mi buen amigo Alex Morlotte.
Para festejar su mudanza, llevé una botella de este vino del que sólo se produjeron 6200 botellas, la ocasión lo merecía.
La etiqueta del vino dice así:
“Sólo veinte barricas de Syrah de tal sabor que sentimos el deber de compartirla con nuestros clientes y amigos”, Hans Backhoff – Enólogo.
Padre no?? El saber que vas a tomar algo que muy pocos otros han probado crea mucha expectativa.
Un poco más abajo, la nota de cata incluida en la etiqueta dice así:
Profundo color rojo oscuro con aromas a zarzamoras, pimienta y anís, con fondos de vainilla y roble. De sabor complejo y excelente cuerpo. Perdura en la boca con recuerdos especiados.
Para que agregar más?? Creo que nadie mejor para describirlo que sus creadores y sólo puedo agregar algunas notas muy personales de lo que fue probar este vino.
Muy buen color rojo intenso, excelente cuerpo, de aroma y sabor complejo. Me pareció un vino perfectamente equilibrado, con taninos fuertes pero bien nivelados que nunca llegan a sentirse agresivos en la boca. Lo acompañamos con fiambres y quesos, pero sin duda quedaría mejor acompañando una carne, tal vez unos medallones a la pimienta.
Me queda una botella más de esta edición limitada, la 0379 de 6200… voy a esperar un par de meses y una ocasión especial para abrirla y una vez más disfrutar de este tan bien logrado vino mexicano.
De este no encontré foto en internet, así que luego le tomo una y la subo.
Por cierto, felicidades por tu departamento Alex.
2007 Clos Mont-Blanc Sauvignon Blanc, Conca de Barbera, España
19 abr
Vino blanco catalán que me gustó mucho la verdad. No hay una reseña en la que diga que no me gusto un vino, pero ese si ha sido de los mejoresblancos.
Fue el segundo de la noche del 11 de abril, luego de un rosado Sudafricano regular siguió este muy ben blanco, que empieza con una botella muy curiosa de cristal opalescente laqueado blanco, que hace un juego muy padre con el color del vino y lo hace parecer prácticamente blanco.
En la copa, el vino tiene un color no muy intenso, amarillo muy tenue casi tirándole al blanco que se notaba en la botella.
Los aromas frutales caracteristicos del Sauvignon Blanc están muy bien manejados en este vino; predominan las frutas tropicales y en general un aroma muy refrescante, perfecto para los 25 grados que seguíamos teniendo a las 9 de la noche.
Al probarlo noté algo de mango que me hizo muy feliz, el mango es mi fruta preferida, e inmediatamente el vino me llenó de felicidad. Muy refrescante, equilibrado, muy ligero e ideal para un primer o segundo vino en un día caluroso.
Creo que siempre con los blancos digo lo mismo, pero no puedo evitar lo bueno que sería este vino si en lugar de en la ciudad, estuviera tomándolo en la playa. Los aromas y sabores 100% frutales quedarían excelentes bajo la sombra de una palmera a la orilla del mar.
Según leí en la página de Clos Mont-Blanc, es un vino de producción muy limitada, así que una vez más agradezco a Carlos por traerlo, me encanto… Y gracias a Lucia por la botana y la comida, estaba bien rico todo =)
2006 Icewine Vidal, Peller Estates, Niagara Peninsula, Canadá
19 abr
Ando muy retrasado; el viernes 11 hubo cata en mi casa, probamos muchos muy buenos y no he subido la reseña más que del Green Lion. Pero pues bueno… ahí va la primera de las que faltan.
Carlos ya me regaño porque mis reseñas de vinos son buenas pero hasta ahí… siente que no les estoy haciendo suficiente justicia a los buenos vinos que hemos probado (sobre todo a los que el trae a mi casa), así que voy a hacer un esfuerzo en mis próximas reseñas; pero que no se les olvide, soy nuevo en todo esto, tanto en el blog como en las reseñas de vinos, y además mi falta de tiempo hace que todo lo que posteo sea lo más rápido posible.
Mi primera experiencia con los Icewine no pudo ser mejor… habíamos terminado una muy buena cena que entre Carlos y Lucia armaron, cuando llegó la tan esperada hora de enfriar al máximo el Icewine que consiguió Carlos, y a calentar el Strudel de manzana que nos había preparado su mamá.
Pequeñísima botella de 200 ml. Por lo que no podíamos compartirla con Coello y Diego que acababan de llegar… lo siento.
Este vino de Peller Estates, según platicó Carlos, se realiza con uvas que se recolectan en las noches más heladas del invierno canadiense, cuando la temperatura se encuentra por debajo de los 10 grados centígrados bajo cero. El clima inclemente hace que la uva esté congelada, y que el azúcar de la misma se concentre en el centro… las uvas se recolectan a mano y son prensadas inmediatamente. La leyenda cuenta que sólo una gota de jugo congelado cae de cada uva, yo creo que debe de ser un poco más. Antes de la recolección, cada uva sufre un proceso de congelación y descongelación de 8 a 10 veces (por las heladas previas), lo que hace que la uva vaya generando con cada helada sabores más complejos. El proceso de fermentación se lleva a cabo en temperaturas bajas, para no separar los sabores.
El color es amarillo concentrado tirándole al dorado, me recordó mucho al licor de platano que mi abuelo me daba de tomar los domingos después de la comida.
El aroma muy interesante, a durazno acompañado de mucha miel… imaginen una lata de duraznos en almíbar, pero con aroma aún más dulce, más meloso, parecido a una mermelada… el olor del strudel en el fondo mezclado con el del Icewine empezaban a hacer agua mi boca.
En la copa se nota ya la gran cantidad de azúcar que posee este vino de hielo (185g/l), la consistencia no es la de un vino, sino más la de un licor, con mucho cuerpo. Los aromas se maximizan y no se puede esperar mucho para probarlo, es demasiado para esperar.
El sabor fue algo muy grato, prácticamente lo que se espera por el aroma pero mejor; los duraznos y el azúcar se concentran y potencializan con el alcohol, un toque de piña y todo dominado y perfectamente englobado por miel.
La experiencia fue muy grata desde el ver la bonita botella, hasta que se acabó la última gota. Algo totalmente diferente a lo que estaba acostumbrado, y algo que no me esperaba. Un gran vino para acompañar postres no muy dulces, y creo que con ciertos quesos podría ser una muy buena opción. O si no sólo… el vino en sí puede ser un gran postre.
Gracias Carlos, gran gran vino.
Cabe señalar que este vino ganó el año pasado en Londres el trofeo al mejor Icewine.
2005 Green Lion Cabernet Sauvignon, Napa Valley, USA
14 abr
Desde la botella, este vino genera muchas expectativas; su etiqueta es una de las más llamativas que he visto, llena de colores y vida, un diseño impecable que hasta relieve tiene.
El diseño de la etiqueta estuvo a cargo de Alan Aldridge, quien ha diseñado portadas para discos y libros de: los Beatles, Rolling Stones, Pink Floyd y Jimmy Hendrix entre otros.
El color del vino en la botella es totalmente negro.
Una vez en la copa, el vino no cambia mucho de color, predomina el negro y sólo ahora se notan tonos purpura y rojizos.
Los aromas que predominan son frutas obscuras como las moras negras y la grosella.
En el palador es un vino con mucho cuerpo, y aunque al comprarlo me advirtieron que tenía muchos taninos, me sorprendio lo bien manejados que estos se presentaron, completamente equilibrados, dándo un sabor redondo y agradable al paladar. El chocolate se hace presente al final para enriquecer los sabores a frutas.
En general un vino muy balanceado, que en palabras de Carlos fue el mejor Cabernet que ha probado, y el único que volvería a comprar (no le gustan los Cabernet). Para mí fue también el mejor Cabernet que he probado, y considerando su precio por debajo de los 200 pesos, es una maravilla de vino que cumple con creces la expectativa que crea la botella y etiqueta.
Creo que es uno de los pocos excelente vinos que se pueden comprar por tan bajo precio, vale muchísimo la pena.
Tomamos el vino acompañando un medallon con tocino y fue delicioso, lo grasoso de la carne quedó a la perfección con todo lo que el vino tenía que ofrecer. Un buen chocolate amargo tembién sería muy buena opción para acompañar.
Cabe señalar que este vino es creación de Chris Ringald y Dan Phillips, quienes formaron R Wines, casa que produce vinos alrededor del mundo de los cuales 32 obtuvieron 90 puntos o más (7 de ellos arriba de los 95 puntos) de Robert Parker. Entre Ringald y Phillips, fuera de R Wines, suman 4 vinos con score perfecto de 100 de Robert Parker.
2005 Brander Sauvignon Blanc, Santa Ynez, California, USA
29 mar
Otro buen vino de California; primero que pruebo del valle de Santa Ynez y no me decepciona para nada. Lo compré principalmente por el precio (US$18) y por la curiosidad de probar un vino de esta región.
El vino resulta menos frutal que el Margarett's Vineyard que ya había reseñado aquí, tendiendo más a los cítricos. Mucho limón en el olor y el sabor, se nota la barrica en roble francés que lleva sólo una porción de las uvas utilizadas para producir este vino. Un final totalmente cítrico con el post salivado que activa la acidez de este vino.
Un vino con algo de complejidad, pero sin dejar de ser fácil para cualquier consumidor. Este vino si no lo recomiendo sólo, pero quesos fuertes ayudarán a alzar sus propiedades.
En lo personal me gusto mucho, me pareció un buen vino y con un sabor muy diferente a otros Sauvignon Blanc, y dado que su precio no es muy elevado, creo que es una muy buena opción.
2006 Sofía Blanc de Blancs, Niebaum-Coppola Estate, California, USA
29 mar
Este vino espumoso lo abrí para festejar mis 5 años de noviazgo con Pam.
Según me platico el vendedor, este vino lo producen en los viñedos de Niebaum, que ahora son propiedad de Francis Ford Coppola, pero decidió mantener el nombre anterior que ya gozaba de cierta fama.
Es un vino espumoso muy gentil, perfumado con cítricos, durazno y un poco de pera. El sabor frutal tiende al melón y la lima, y tiene un final refrescante y vibrante gracias a las burbujas.
Muy buen vino, perfecto para celebrar una ocasión especial; la botella y etiqueta son muy bonitas, y viene envuelta en papel celofán rosa que le da un toque más romantico. Considerando su accesible precio de US$17, es escelente opción para cuando se necesita de algún vino espumoso.
Cena de aniversario: Katsuya en Brentwood
28 mar
Katsuya en Brentwood
11777 San Vicente Blvd.
Los Angeles, CA 90049
El Katsuya de Brentwood es uno de los restaurantes de moda en Los Angeles, segundo del chef Uechi Katsuya, uno de los más afamados en cuanto a comida oriental.
El diseño del lugar corrió a cargo de Philipe Starck, que es uno considerado el mejor diseñador en cuanto a restaurantes hoteles y residencias de gran lujo, entonces, desde la llegada la experiencia se vuelve placentera.
Hice reservaciones para las 9:30 y no hubo que esperar más que 2 minutos más para que nos asignaran mesa. Desde el valet parking, siguiendo con las hostess y luego nuestro mesero, todos nos estaban tratando muy bien de inicio.
El lugar un poco ruidoso debido a que estaba completamente lleno, y a los gringos les gusta eso de ser ruidosos en sus conversaciones.
El menú muy extenso, por lo que decidí pedir el OMAKASE, que es un menú de degustación de siete tiempos, con un poco de todo lo que el chef Katsuya considera lo mejor de su cocina.
Creo que el pedir el OMAKASE, que cuesta US$90 y es para sólo una persona, influyo en que el trato de nuestro mesero fuera completamente excelente, y no sólo él, sino que un par de meseras mas y el garrotero siempre estuvieron pendientes de lo que necesitaramos.
En general puedo asegurar que ha sido una de las mejores cenas de mi vida, con una de las mejores cocinas que he probado y la mejor compañía del mundo en una gran ocasión.
A ver si me acuerdo de todo lo que comí…
Empecé con un cono raro, estilo barquillo de harina de arroz me parece, relleno de alguna combinación de pescado con algo más; rico, diferente, presentado perfectamente, clavado en una maceta lena de ajonjolí.
Luego me trajeron un salmón con caviar; eran rollitos de salmón rellenos de cebolla y un poco de crema y con caviar encima, todo sobre una rebanada de pepino. Perfecta la combinación de salmón con caviar, resaltaban los dos sabores, y en general un plato muy muy muy rico.
Creo que después me tocó el plato de brochetas a la plancha… 2 de camarón, 2 de unas albóndigas de pollo y 2 de algo más, creo que de res Kobe, todo acompañado por unos espárragos a la plancha muy buenos. El camarón delicioso, las albóndigas raras, en general buen plato.
Luego llegó el plato estelar… filete de res Kobe con Foie Gras en salsa de vino de ciruela con soya…. Una delicia. Eran dos rebanadas de foie gras (hígado de ganso) sobre filete de res Kobe y todo con la salsa de vino de ciruela con soya. Creo que es uno de los platos más ricos que he probado en mi vida o por lo menos últimamente, eso es seguro. El filete de res Kobe es de la mejor carne que puedan imaginase… las reses de Kobe además de una alimentación especial que incluye sake y cerveza, reciben masajes especiales que hacen que la grasa se distribuya de cierta manera en la res; el resultado de todo esto es la carne más tierna y suave que hayan probado, libre de grasa y con muchísimo sabor. El hígado complementaba la res con aún más sabor y la salsa ya hacía que el plato fuera un exceso, demasiado bueno para creerlo.
De ahí me llevaron una langosta confeti, que creo que fue lo que menos me gustó de la noche. El plato era una cola de langosta bastante generosa, y también una tenaza igual grande, con una parte de la carne al descubierto y todo como capeado con una mezcla de tiritas de harina de arroz y algas marinas fritas (estilo serpentinas más que confeti). La langosta era una buena porción y estaba excelente, perfectamente cocinada, en su punto, pero el confeti demasiado grasoso y mucho a mi gusto.
Acompañaron el confeti con un vasito de una sopa que básicamente era un gazpacho con algo de ostión, otra cosa rara que no supe que fue pero le daba buen sabor y algo también picante; un gazpacho rico y diferente aunque sólo fueron 3 traguitos.
El último plato fue sushi en su versión clásica, no los rollos a los que estamos acostumbrados sino el trozo de pescado crudo sobre un bloque de arroz, una pieza de Salmón, una de Atún, una de Robalo, una de Anguila, una de algo más que no estoy seguro de que pescado era, y dos de pasta de sobre arroz crujiente. El mejor sushi de mi vida, el corte de los pescados era perfecto y estaban tan frescos como si los acabaran de sacar del agua. Como en los platos anteriores se notaba la calidad de los ingredientes y de la gente que prepara los platos, impecable y una vez más perfectamente presentado.
Los últimos 3 platos los acompañé con un vaso de Kim Crawford Sauvignon Blanc, de Marlborough, Nueva Zelanda 2006. El vino me pareció muy bueno, mi primer acercamiento a los vinos de Nueva Zelanda y fue sumamente placentero. Con un color que tiende al verde, los aromas que dominan son frutas tropicales y un poco de limón. Ya en lo sabores hay toronja y manzana, y en general es un vino muy seco y bastante rico.
Y ya de postre me llevaron una selección de sus postres que incluía un pastel de queso con salsa de fresa, un creme brule con un poco de chocolate y nuez, trozos de fruta (fresa, melon, pera) con chocolate y una especie de gomita (si, como las gomitas de dulce de la tienda) rellena de helado, la mitad de helado de jengibre y la mitad de helado de wasabi. El pastel de queso común y corriente pero muy bien hecho, las frutas con chocolate igual, el creme brule delicioso, diferente a la preparación clásica y los helados más que buenos. El helado de wasabi era algo que no me imaginaba y resulto delicioso, perfecto para terminar la cena.
Recomiendo ampliamente este lugar, el lugar es muy bonito, la comida es excelente, con ingredientes de primera y platos muy bien logrados; sin ser cocina muy compleja logran sabores maravillosos. El personal de lo mejor, muy atentos y el servicio bastante rápido. Los precios no se me hicieron altos considerando que sólo de lo mío fueron poco más de 100 dolares y que Pam pidió unas brochetas de pollo, un rollo de sushi y una sopa además de 3 refrescos y en total fueron 130 dólares, así que creo que si no hubiese pedido el OMAKASE, seguro la cena hubiese quedado en menos de 70 dólares por los dos…. suena mucho para México, pero créanme que en Los Angeles no se puede comer por menos de eso en un restaurante decente.
Wolfgang Puck Cafe
27 mar
Decidí cenar con mi novia en este lugar ya que tiene atrás el nombre de uno de los mejores y más conocidos chefs/restauranteros del mundo.
El Spago de Beverly Hills es la bandera de Puck, su restaurante más conocido y parece que el mejor. Yo pensaba llevar mañana a Pam a festejar ahí nuestros 5 años, pero escogió otro restaurante y pues ahora aproveche para ver que tal era la cocina de Wolfgang Puck, aunque sea en su versión más comercial, un café dentro de un mall.
Empezamos compartiendo un Chicken Satay (US$8.95), brochetas de pechuga pollo marinadas y asadas, con salsa agridulce medio picante para acompañarlas. Buenas, nada fuera de lo normal, mejor la salsa que el pollo.
Mi plato fuerte y único de la noche fue el Salmon Teriyaki con Jengibre (US$18.95); un filete de salmón un poco chico preparado a la parrilla, sobre una cama de mucho pure de papa al ajo y con la famosa salsa teriyaki de jengibre del chef Puck. El salmón estaba bien preparado, en su punto, como mantequilla; el pure de papas de los mejores que he probado en mi vida y la salsa teriyaki con jengibre una delicia. en conjunto el plato se sentía un poco separado, como que le faltaba integrar los sabores, pero tras revolver el pure con toda la salsa y combinar cada trozo de salmon con un poco del menjurje, fue un plato muy bueno la verdad.
Acompañé la cena con una copa de Cavit Pinot Grigio (US$8), vino italiano de la casa de Italia preferida por los americanos. Un vino seco con un sabor frutal, bastante ligero y bien equilibrado. Creo que no fue la mejor selección para el plato, pero recuerden que quiero probar todos los vinos posibles. Hubiese quedado mejor con algo más cremoso, una pasta tal vez.
Buena cena, buen servicio pero muy apresurado todo; se notan las ganas de servir lo más rápido posible para desocupar las mesas (incomodas) y vender lo más posible.
2006 Margarett’s Vineyard Chardonnay, California, USA
26 mar
Excelente vino considerando su precio de US$6.99 (80 pesos con impuestos); recomendación directa del vendedor de K&L que me dijo que era de lo mejor que tenían en cuanto a relación precio-calidad.
Un vino muy frutal pero cítrico, dominando la pera tanto en el aroma como en el sabor, acompañado de un poco de manzana. Chistoso que la pera no me guste, pero en los vinos creo que es uno de los sabores que más me atraen.
Según me platico el vendedor, lo que hacen para producir este vino tan barato y de tan buena calidad, es que compran uvas de las regiones más baratas de California (me imagino pero no estoy seguro que de Monterrey, Santa-Ynez y Santa Barbara), y hacen una mezcla de Chardonnay que pasa un periodo muy corto en barrica.
Ese poco tiempo le da el toque justo de especias al final al momento de la cata, nada pesado, prácticamente imperceptible, pero justo para equilibrar lo dulce y acido que predomina en el vino.
Es el primer vino que documento en el blog, así que no me voy a atrever a empezar a poner calificaciones, pero en verdad lo recomiendo ampliamente, un muy buen vino de batalla que puede acompañar perfectamente casi cualquier pescado, pasta o ensalada. En la playa o en climas cálidos, este vino sin acompañamiento será más que refrescante en lugar de una cerveza. Muy bueno para botanear al con un poco de queso Brie.
Lástima que aca en México no podrán encontrar este vino, ya que es embotellado especialmente para la tienda K&L.
L.A Pascua, día 4
25 mar
Primero perdón que ayer no postee nada, estuve todo el día echado en la cama tratando de reponerme de la gripa que traigo
El martes una vez más lleve a Pam al trabajo, y de ahí me fui un poco de compras… estuve paseando todo el día en el coche, descubriendo Los Angeles por este medio, ya que la verdad el transporte público no es tan bueno como todos pensarían. El metro si te lleva bien del centro hacia algunos otros lados, pero no a ninguno que me interesara mucho a mi, y los camiones aunque tienen buenas rutas, igual van llenos y en el mismo tráfico que preferí aguantar en el coche con mi música… y con la ventaja de poder dar vueltas como yo decidiera.
Compre varios vinos para tomármelos en la semana, principalmente blancos que son los que le gustan a mi novia.
Primero pase a una mini tienda en Larchmont, una “colonia” muy bonita, llena de restaurantcitos, bares y tiendas pero chiquitas todas… se me hizo como un poco de provincia dentro de la ciudad. Casas muy bonitas y en medio de eso la parte comercial llena de familias paseando sin la presión de Los Angeles.
La tienda Larchmont Village Wine Spirits & Cheese (223 N. Larchmont Blvd. Los Angeles, Ca 90004
(323) 856-8699) muy padre, chiquita, con buena selección de vinos (algunos de ellos muy baratos) y además un Deli que tenía cola de 10 minutos para poder comprar una de sus famosas baguettes preparadas al más puro estilo europeo.
Sólo compre ahí mi VacuVin que sirve para conservar un par de días los vinos que no te alcances a acabar en una sentada, y una botella de Brander Sauvignon Blanc 2005 que ya les platicare después que tal, pero de entrada muy buen precio (US$17.99).
De ahí pase al K&L de Hollywood, que hasta ahora es la tienda de vinos más impresionante que conozco. Si checan la página verán que tienen miles de vinos disponibles, y esos mismos vinos estaban en la tienda, todos perfectamente organizados por regiones y por uvas.
Siguiendo con mi meta de comprar puros vinos Estadounidenses, de preferencia de California y de menos de 20 dólares, mi cuenta final incluyó una botella de cada uno de los siguientes:
2006 Niebaum-Coppola Estate Sofía Blanc de Blancs, US$16.99
2006 Francis Ford Coppola Directors Cut Zinfadel, US$16.99
2005 Green Lion Napa Valley Cabernet Sauvignon, US$18.99
2006 A to Z Oregon Pinot Gris, US$11.99
2006 Margarett's Vineyard California Chardonnay, US$6.99
Los primeros dos estaban en mi lista desde antes de llegar, ya que había leido mucho de su calidad y además sabía su buen precio…. cabe destacar que el buen Carlos Cohen me recomendó que comprara vinos de Coppola (si, de Francis Ford Coppola, el del cine) por lo mucho que había escuchado de ellos.
Los otros tres fueron recomendación del vendedor que me atendió… un tipo en sus 30 años demasiado atento y conocedor de absolutamente todo lo que tenían en la tienda, entendió mis gustos y mis expectativas y en base a eso y a los precios me fue recomendando varios hasta que acabamos con esos 3.
Saliendo me dio hambre y pase a los famosísimos Pink Hot Dogs de Hollywood que sin duda son los mejores hot dogs que he comido en mi vida. tuve que hacer una cola de una hora como la que ven a aqui para comerme dos hot dogs como estos. El primero el clásico Chilli Dog con queso y tocino y el segundo una combinación con col agria, tocino, crema agria y cebolla…. buenisisisimos, si pasan por Los Angeles no dejen de ir, vale la pena la cola.
De ahí pase al mall de Hollywood a comprar Wine Smarts un juego de mesa que me encargó Cohen. Por cierto, visiten su página y tienda de Bonsais aquí, bastante buena y les consigue lo que quieran.
Y se acabó el día. Pase por Pam al trabajo, cenamos y aaaadios.