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Cena Maridaje en Los Danzantes
2 may
Pues ayer fuimos Lucía, Carlos y yo a una cena maridaje en Los Danzantes, tradicional restaurante de Coyoacán.
El menú estaba planeado así:
Coctel de primavera, con mezcal y pera.
Primer plato
Fondue de Huitlacoche con pan hecho en casa, acompañado de brochetas empanizadas de queso.
Maridaje sugerido: Tabla No.1, Malbec, Aguascalientes, México.
Plato fuerte
Rib Eye con salsa de chile morita sobre un hongo portobello relleno de quesillo y un toque de queso azul.
Maridaje sugerido: Contraste, Baja California, México.
Postre
Tarta de manzana rellena de crema pastelera y canela.
Maridaje sugerido: Del Maguey – Crema de Mezcal, Oaxaca, México.
Precio por persona: $645.00
Sin duda, el atractivo de este maridaje era probar las dos nuevas creaciones de Hugo D’Acosta, sobre todo el Tabla No.1, que es lo más nuevo del afamado enólogo.
La mala noticia fue que el embarque de Tabla No.1 sufrió problemas de logística y nos lo cambiaron por Miguel de Adobe de Guadalupe, también creación de Hugo D’Acosta.
En punto de las 8 de la noche nos pasaron al segundo piso, dónde ya estaba dispuesta la mesa con unos 20 lugares calculo. Entre los asistentes estaban Maxime y Stephane de Importaciones Interamericana, quienes se encargan de la distribución de los vinos que ibamos a probar entre otros.
Conforme entrabamos en confianza, pudimos platicar muy agusto con todos los que teníamos cerca, y elambiente a lo largo de la noche fue muy agradable.
La atención como siempre de primera de parte de nuestros amigos de Los Danzantes, quíenes además de preparar muy buena comida siempre se preocupan por hacerte sentir como en casa.
En general, la cena estuvo muy buena…
El coctel de mezcal y pera muy refrescante
El fondue de Huitlacoche delicioso, enorme, lo malo fue que lo terroso del Huitlacoche y lo mineraloso/especioso del vino Miguel se cancelaban mutuamente en lugar de realzarse. Cada uno por su lado muy buenos, primero me acabe el delicioso fonduey ya después disfruté de la copa de Miguel, que es un muy buen vino que ya había probado anteriormente.
El plato fuerte fue muy bueno, un Rib Eye de muchísima calidad, término medio perfecto, sobre un portobello muy fresco con una combinación de quesillo y blue cheese muy interesante; afortunadamente la salsa de chile morita no invadía el plato en sí, así que pude no probarla (no me gusta el picante). Ahora sí, el maridaje fue acertado, sobre todo cuando se combinaba la grasa del rib eye con todos los sabores que se desprenden del vino Contraste. Lucía no se acabó su carne, así que tuve que hacer el sacrificio ed comer casi doble.
El postre como siempre en los danzantes delicioso, no hay un postre que haya robado ahí que me haya decepcionado, y el maridaje no fue de mi total agrado, siento que la potencia de la crema de mezcal apagaba por completo el gran sabor de la tarta de manzana, que era más bien delicada. Como con el primer plato, dejé la bebida para el final.
De ahí cruzamos Jardín Centenario para acompañar a Stephane, Maxime y compañia a probar unos mezcales en el bar que puso los Danzantes pero justo enfrente, ahora no recuerdo el nombre del lugar, pero al rato les paso el dato.